Elecciones Generales y Elecciones Municipales, ¿son comparables?

Estamos en año electoral y por partida triple. Que tres citas electorales sean tan próximas en el tiempo puede provocar que los resultados de una elección se puedan extrapolar a la siguiente; ahora bien, ¿es esto correcto?


El mayor reflejo de la democracia, el voto.

En el siglo XVIII el filósofo francés Rousseau dijo “la democracia perfecta solo puede existir en una sociedad de ángeles” y creo que no le faltó cierta razón. Vivimos en una sociedad democrática y una característica inherente a nuestro tipo de sociedad es que, de manera periódica, nos toca votar; quizás no sea un sistema perfecto, pero es el que tenemos. Estamos en un año electoral y estamos llamados a votar, de momento, por partida triple; a las Elecciones Generales recientemente celebradas habrá que añadir, al jefe de un breve lapso de tiempo, la celebración de dos elecciones más, las Elecciones Municipales y las Europeas. Esta situación es ciertamente insólita, los electores vamos a votar tres veces en un mes y pico y por motivos muy diferentes; en una primera vez, hemos tenido que decidir, en un ambiente político enrarecido, quién nos representará en el Congreso y en el Senado de Madrid; ahora, en pocos días, estaremos de nuevo llamados a decidir cuáles serán los responsables de nuestro municipio durante los próximos cuatro años y, por si esto no fuera ya suficiente, además, quién nos tiene que representar en el Parlamento Europeo.

Es decir, en este breve lapso de tiempo estaremos eligiendo diputados y senadores en Madrid, alcaldes y concejales de nuestro municipio y, además, europarlamentarios, todo un lío. Con tanta elección, parece fácil que el resultado de cada elección pueda condicionar el resultado de la siguiente y esto, teniendo en cuenta que el objeto de cada una de las elecciones celebradas o a celebrar es muy diferente el de una que el de la otra, en mi opinión, podría ser un grave error. En cada una de las diferentes elecciones se presentan diferentes formaciones y partidos, pero muchas de las siglas que se presentan son fácilmente identificables en todas ellas; es decir, el partido “X” que se presenta a las Generales puede adoptar otro nombre al presentarse a las Municipales, pero es fácilmente identificable. Por lo tanto, una formación que haya obtenido un buen resultado en las Generales podría tener la falsa expectativa de que su éxito reciente será una garantía de éxito seguro en la siguiente elección y así transmitirlo; opino que esto sería simplificar demasiado e implicaría obviar el objeto real de cada una de las elecciones.

Y es que el objeto de cada una de las diferentes elecciones de este año es muy diferente en cada caso; no es lo mismo votar para elegir, por ejemplo, un diputado o diputada en Madrid que para elegir mi alcalde o alcaldesa. En el primer caso, lo correcto sería votar a la formación política la cual, una vez leído su programa electoral y teniendo en cuenta las simpatías e ideología personales, más satisficiera aquello que cada cual vea como adecuado para conseguir un buen gobierno. En el caso de las Municipales, en mi opinión, la elección es más personal que de la formación política o, en el mejor de los casos, una suma de ambas cosas. Un alcalde o alcaldesa es algo muy importante para el día a día del ciudadano, puesto que las diferentes decisiones de la vida municipal influyen directamente en el día a día de las personas, hablo de cosas tan cotidianas como el saneamiento de las calles, la gestión de las arcas municipales, el hecho de lograr una gestión equilibrada del endeudamiento municipal, el de la proyección y promoción del municipio, etc. Cosas harto cotidianas pero que hay que valorar y mucho a la hora de votar a nuestros responsables municipales y esto, sobre todo, por encima de las siglas bajo las cuales se presenten.

Por lo tanto, extrapolar el resultado de las Generales a las Municipales, en mi opinión, es un gran error, no puedo imaginar ninguna elección más “directa”, más “palpable”, que una Elección Municipal. El hecho de que este año vaya tan seguida de las Generales puede distorsionar un poco su resultado, pero tengo la firme convicción de que los electores, en el momento de elegir a su alcalde o alcaldesa, sabrán valorar el bagaje que cada candidato aporte y esto, independientemente de las siglas. En pocas palabras, en las Municipales, por encima de las siglas, hay que valorar a las personas y a los equipos que se presentan y, sobre todo, premiar el trabajo bien hecho.

Tortosa, 12-5-2019

Jordi Mulé

Economista, Col.legi d’Economistes de Catalunya

núm 13147

Què en penseu? / ¿Qué pensais?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s